Indocumentados, sin seguro y sin ayuda en tiempos de COVID: Las barreras culturales entre pacientes latinos de COVID-19 y los hospitales

Esta nota es la segunda de una serie que profundiza cómo ha sido afectada la comunidad latina, la hispanohablante y la indocumentada ante la pandemia del coronavirus en Carolina del Norte a través de la historia de la familia Chagoyán de Midland.

Laura Brache
September 3, 2020

Ana Chagoyán perdió a su hermano Juan, de 40 años de edad, debido al mortal coronavirus. Además asegura que estuvo a punto de perder a su madre de 57 años días antes de que su hermano se enfermara.

“Estamos desesperados porque, pues, con esto de mi hermano, mi mamá enferma, con niños chiquitos, con biles (cuentas) que tenemos que pagar… No es fácil, no es fácil”, dijo Chagoyán.

Al menos ocho miembros de la familia, todos viviendo bajo el mismo techo, mostraron síntomas o dieron positivo a la prueba del coronavirus.

Pero Juan fue hospitalizado por un derrame cerebral, no por COVID-19. La familia cree que, según la causa de muerte de Juan, solo recibió el tratamiento adecuado para su diagnóstico de COVID-19 y no para los efectos del accidente cerebrovascular.

Los miembros de la familia estaban bajo una estricta orden de cuarentena del condado de Cabarrus; por lo que no pudieron verlo ni interactuar con el personal del hospital en persona, cuando Juan fue hospitalizado. Dicen que en el hospital, Carolinas Medical Center, no fueron directos sobre la condición real de Juan. Sus registros muestran que después del accidente cerebrovascular, tenía un 85 % de discapacidad y nunca volvería a ser él mismo; pero los familiares dicen que no sabían de esto.

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This story was produced by the Charlotte Journalism Collaborative, a partnership of six media companies working together in an effort started by the Solutions Journalism Network and funded by The Knight Foundation.

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